domingo, 23 de noviembre de 2014

BAILANDO AL SON QUE TOQUEN




     Se habla mucho de las izquierdas sobreentediendo que se refiere a lo que políticamente no es de derecha y dejando la ya vieja perorata de la "geometría política" muy en boga no ha mucho tiempo ya es generalizado que en política se dice que se es de izquierda cuando las posiciones o las opiniones que se asumen o se tienen están más radicales que lo que habitualmente vemos y cuando se es de derecha se sobreentiende lo contrario. Ser del centro es muy cómodo porque se puede ser estando o siendo inmóvil o se puede inclinar hacia un lado u otro y entonces se dice que es de centro-izquierda o de centro-derecha y hasta se dice que simplemente se dice que se es del centro. Aquí cabe preguntarse si esto último significa que se es del centro-centro, es decir, del mero centro, sin coquetear ni con la drecha ni con la izquierda.
     Este hablar le facilita el trabajo a los que se dicen analistas políticos y hasta a los que no se dicen, pero sí opinan, pero en ese costal caben todo y todos y es lo mejor para que sigan las cosas no claras. 
     De entrada, lo primero que hay que cuestionar que el centro sea la línea oficial . ¿Centro de qué? De lo establecido que no obligadamente es lo aceptado por todos. Lo establecido es simplemente el dominio y, por lo tanto, el control de la clase dominante y sus adláteres y esa clase dominante, en México en concreto, es la del gran capital aliado al capital del imperio usano, así que, en última instancia, son los gringos los que dictan la política en nuestro país desde hace ya un buen número de años.
     La derecha, o como dicen los de esa cosa llamada España, las derechas, pueden llegar hasta el abierto fascismo que no es más que una salida irracional a un sistema irracional. De esos mejor casi ni se habla porque muchos de los que están en el dizque centro tienen mucha cola que se les puede pisar.
     Pero de la así llamada izquierda ¡vaya que si es para hablar!  y que que se dice mucho, tanto que en la izquierda colocan a todo mono que se declare tal así fuese el presidente de la República. Y ya ha sucedido en nuestra reciente historia.
     Pero, en este tenor, solamente se está hablando como el gobierno quiere que toda la gente piense, es decir, es pura y simple manipulación siguiendo la táctica de repetir y repetir hasta que la mentira se haga verdad. Igualmente lo hace el gobierno y sus corifeos y hasta los que se dicen sus contrarios lo hacen con el hecho de hacer sinonimia de Gobierno y Estado.
     Así nos topamos conque encontramos en la izquierda a gente o partidos políticos que por ningún motivo se les podría poner en ese lugar como por ejemplo al Partido de la Revolución Democrática (PRD) que ha firmado el "Pacto por México" que abrió las puertas a todas la pretendidas medidas que se deben tomar para entregar de manera legal los recursos de la nación a las empresas imperialistas transnacionales.
     Cuando hablamos políticamente debemos tener muy claro que no se pueden colocar los adjetvios o artículos o substantivos a discreción: "hechos son amores... " El firmar un pacto es aceptar estar en el juego del gobierno y darse permiso para meter todo tipo de  galimatías que se desee. Y MORENA va también por ese camino, ¡aunque nos duela!, pues al constituirse en partido político acepta las reglas que ha puesto el Gobierno que no el Estado.
     Todo lo dicho anteriormente no obliga, inevitablemente, a afirmar que eso, -sea lo que sea-, que llaman "izquierda" es una simple palabra  que se usa con toda intención de dar gato por liebre, porque en sí no dice nada. Establece un centro y ése es el gobierno (que no el Estado) y éste, el gobierno, es de una clase social y dentro de ella, de sólo la parte que más posee y que por lo mismo siempre está aliada al imperio y sus transnacionales. Así que el centro es el Gobierno que se ostenta como Estado y, -ya entrado en triquiñuelas-, él, -el Gobierno ya transformado en Estado-, suelta la perorata de la izquierda y la derecha.
     Caer en esta trampa es indicativo no de que somos tontos, sino de que estamos bailando a la música que nos toquen. ¿Quiénes? los que controlan el país, es decir los más poderosos de la clase dominante que son los que de manera estólida obedecen al imperio pues en general sus intereses, cuando los tienen, se subordinan totalmente a los fines del amo.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

...Y SIN EMBARGO EXISTEN... LAS CLASES SOCIALES




     Parece una perogrullada el decir que si las clases sociales existen la lucha de clases es necesaria, pero solamente parece, porque la realidad es esa. Nunca de los nuncas somos todos iguales, sino al contrario: todos somos diferentes, todos somos únicos. Esta característica de ser únicos la posee cada uno, todos los seres humanos somos individuos distintos, sin embargo esto nos lleva única y exclusivamente a la conclusión de que siempre ha existido la individualidad que no es lo mismo que el individualismo ya que éste es un elaboración teórica, hecha sólo en la cabeza de determinados "pensadores". Dejando por el momento a un lado el asunto del individualismo y centrándones en lo de la individualidad nos enfrentamos de inmediato con la contradicción de que si todos somos diferentes ¿cómo es posible que todos seamos iguales?  Esta contradicción es resuelta cn el hecho de que la igualdad entre los hombres se da cuando se declara que todos somos iguales ante la ley, pero la ley o las leyes son elaboradas por el gobierno que quizá sea la "institución" más fuerte y que tiene más recursos de todo tipo dentro de la sociedad y si en ella existen las clases sociales se ha formado ya el Estado cuya principalísima función es salvaguardar la propiedad privada sobre los medios de producción y, por lo tanto la explotación del hombre por el hombre. Posteriormente es la clase dominante, es decir, los propietarios de los medios de producción, -y dentro de ellos los que poseen mayor cantidad de tales medios-, con todos recursos disponibles y utilizando las "instituciones" existentes dentro de la sociedad iguala al gobierno con el Estado; con este acto de magia es como los grandes empresarios, -las 40 familias de las que habla AMLO-, que son los que controlan la sociedad por medio del gobierno hablan de un ente, mas bien una enelequia, a la que llaman Estado dando a entender que el gobierno son todas y cada una de las "instituciones" que realmente conforman a éste cuando la realidad es otra, el gobierno es sólo una de entre muchas que conforman el Estado. Aquí hay una distorisón de la realidad y cuando la idea de algo es distorsionada para responder a lo que se desea o a lo que nos interesa, sea verdad o no, es ideología. Así que es la ideología de la clase dominante la que se impone  en toda la sociedad. Que así suceda con los que somos simples mortales es explicable por el hecho de que ¿qué puede haer quien no tiene nada ante la avalncha de le echa encima el gobieno con todos sus inmensamente grandes recursos a los cuales se le suman "instituciones"a las que "sí les va bien en la fiesta" ?
     No nos hagamos inocentes, quien anda metido en la acitidad política e incluso llega a ser un dirigente no puede se "un simple mortal". Puede ser simple mortal es cuanto que es un individuo como caulquier otro individuo, pero no es tal, porque si incluo llega a ser dirigente o guía o como se le quiera llamar como es el caso de Andrés Manuel López Obrador no puede no ser esto. Si en su discurso queda ambivlente es porque en los hechos él también coincide, en lo fundamental, con la situción en la que estamos viviendo y en los hecho él tambien forma parte del rollo de la lase dominante.
     Matizando lo dicho anteriormente el hecho de que AMLO tenga una la ideologia de toda la clase dominante no quiere decirque sea representante de toda ella puesto que, como ya lo hemos dicho, en los "polos extremos" de la sociedad también se existen contradicciones entre los elementos que componen dicha clase social y AMLO expresa los intereses de "una de la hebras" de esa madeja.
     Como la soicedad no puede ser homogénea en ella hay muchos intereses diferentes en unos aspectos, pero coincidentes en otros y si a esto le agregamos la manipulación bien consciente  que hace el gobierno con los medios con los que cuenta y con sus adláteres es relativamente sencillo hacer verdad una mentira. Pero no hay "mentiras buenas" y "menrtiras malas" la mentira en mentira. Una gran verdad es que los poseedores de medios de producción necesitan de trabajadores para poder hacer algo con esos medios de producción que posee, a menos que él mismo sea quien produzca y entonces no habría explotación, porque la explotación es la apropiación del trabaja ajeno y el trabajo propio es de quien lo ha hecho, no puede ser ajeno. Sin embargo los trabajadores no necesitan para nada a los propietarios de los medios de producción si estos fueran suyos, pero la propiedad privada, -repitamos-, sobre los medios de producción lo hace inviable y para eso está el Estado que la preservará a costa de lo que sea y en nuestra realidad tenemos que los que en realidad controlan el país han logrado que el gobierno haga que se confunda Estado con Gobierno y esto es lo que ellos persiguen, pero que esa confusión persista y, peor tantito, que no se aclare entre los revolucionarios es...
     Este no aclaramiento puede que no se haga por ignorancia, pero que los supuestos dirigente no lo hagan significan no ignorancia, sino dolo o coincidencia con lo no aclarado. En el caso de MORENA pensar en dolo sería estar en contra de ella, no, no es dolo, pero sí  coincidencia y puede haber coincidencia, porque no todo es en blanco y negro. La sociedad está compuesta por seres humanosy éstos pertenecen a una de las "instituciones" de la sociedad, pero no todas las personas entran a rajatabla en una u otra, puede haber gran cantidad de casos de "combinaciones" o de individuos "excluídos".
      Si en toda sociedad al sugir la propiedad privada de los medios de producción existen fundamentalmente
las clases de los poseedodres y los no poseedores de tales medios. Asi es como en en ella se forman  "dos polos" extremos, pero entre estos "polos" existen graduaciones cuantitativas y con eso puede haber no dos, sino varios "polos". Y si a esto le agregamos el devenir del hombe, es decir el acontecer histórico, entonces loas varios "polos" se multiplican y enentender a la sociedad se complica aún más. Sin embargo la producción siempre ha sido la garantía de la supervivencia humana y en nuestro momento en México los que dominan son los dueños de los medios de producción, pero no todos estos dueños son capitalistas, hay pequeños productores que no lo son así como hay desempleados que por tal motivo no pueden ser trabajadores, igualmente hay un gran procentaje de "jóvens" ninis, Entonces tenemos que puede haber pequeños y medianos productores que son oprimidos pero no explotados además de muchísima gente para los cuales ni futuro hay, pero el decir que esta se debe a que en el gobierno están una "bola de ladrones y mafiosos" es decir algo que puede dar entrada a entenderlo como se desee. No se habla ni claro ni peciso. El problema que existe no se soluciona con cambiar a uno para poner a otros ni con el barrer la casa, debe sólo empezar a barrerse, pero esto es simple reformismo. La solución es otra.                                                          

viernes, 14 de noviembre de 2014

EL PAN ES PAN Y EL VINO VINO.




     La simbiosis del Estado con el Gobierno beneficia a la clase social que domina a la sociedad, es decir, aquella clase que es la poseedora de los medios de producción. Pero como el poseer medios de produción per se, por ese simple hecho, no da ningún poder, sino que éste depende de la cantidad de dichos medios de producción que se tenga, porque al poseer mayor cantidad de capital invertido en medios de producción mayor será la cantidad de ganancias que se obtenga. La ganancia no es otra cosa que el trabajo no pagado que realiza el obrero y es apropiado por los llamados empresarios, patrones, capitalistas, etc. Eso es hablando muy economicistamente, pero la sociedad, el tejido social, es mucho más complicado que el aislado hecho económico. Podemos encontrar empresarios, que poseen una empresa, que producen y que no explotan a nadie, sino que simplemente están vendiendo su propio trabajo; el patrón tiene que serlo de alguien así sea un familiar y el capitalista es aquél que posee capital y el objetivo de éstos es la ganacia y no, como con frecuencia se dice, la satisfacción de las necesidades de los individuos.
     Como se ve, para hacer este embrollo se confunden varios términos. El ser empresario no es sinónimo de patrón, mucho menos de un capitalista; el ser patrón no forzosamente significa que se es capitalista y el capitalista aunque sea patrón y empresario no siempre conoce a quien explota, a los obreros, a los que explota siempre y, además, oprime. Explota directamente en la producción y oprime de diferentes maneras ya que el obrero es siempre un ser social y es por medio de la sociedad que lo oprime.
     La explotación fácilmente queda al descubierto, ésta es siempre la apropiación del trabajo ajeno en un proceso productivo; en cambio, la opresión no es tan directa en la producción, sino en el ámbito de la sociedad la cual está constituída por muy diversas y variadas instituciones dentro de las cuales se encuentra el Gobierno y éste el que tiene más poder, el que tiene mayores posibilidades y recursos para hacer casi todo.
     El obrero es explotado y oprimido, pero millones son oprimidos sin ser expotados. El ser oprimidos en cierto sentido es peor que ser expotado, porque la explotación te va a proporcionar un salario aunque éste sea raquítico y  no alcance por completo para vivir, pero, por o menos hay algo para por lo menos sobrevivir. Hablar de la opresión in especifiar nada, nada es, es, -por lo menos-, no decir nada, no se puede de hablar de la opresión en general, siempre hay que tenr en cuenta, tener bien claro, que hay diferentes tipos de opresiónes. La peor de todas es aquella en que la gente ni siquiera ingresos tiene, se tiene que vivir en la calle, sin techo, sin, de hecho, nada. Esta es la opresión que tienen los que llamamos pobres. Los "pobres" pueden ser oprimidos, pero no ser explotados; son oprimidos porque al existir la propiedad privada sobre los medios de poducción estos "pobres" que no los tienen no tienen ninguna posibilidad de lograr lo que satisfaga, -por lo menos sus necesidades más apremiantes-, por medio de la produción y si tienen trabajo por el cual pereciben una remuneración son colocados en las filas de los que pueden sobrevivir, pero quienes no tienen trabajo quedan en la total indefensión. A todos estos agreguémosle aquella gente que pervive en el capitalismo, pero que de hecho son eso: sobrevivientes de anteriores relaciones sociales de producción. De toda esta "revotura", que no es tal, sino que sólo expresa nuestra realidad, el cocepto "pueblo" da mucha tela de donde cortar.
     No es que no exista el pueblo, pero hablar de él de una forma general es, por decir lo menos, demagogia y ésta lleva inevitablemente a la despolitización, a no organizarse como clase social pues a éstas no ya existen y la "organización" que resulta es más que organización un revoltijo en donde puede caber todo.
     Es esto lo que sucede con MORENA. En ella caben todos puesto que todos somos parte del pueblo y por o tanto debemos estar unidos para acabar con "los malosos". No se aclara que en los "polos Extremos" de la sociedad también existen contradicciones, pero éstas son secundarias. Las contradicciones antgónicas no se resuelven sino con el aniquilamiento del contrario, no que no es necesariamente aniquilmiento físico, sino aniquilamiento social que se logra fundamentalmente modificando las relaciones sociales de producción.
     En el "polo" de los que poseen medios de producción existen tambien contradiciones entre los individuos que entran en él y tales contradicciones se manifiestan en el hecho de que hay diferentes partidos políticos que defienden tales o cuales intereses. En el otro "polo" también hay diferencias entre los grupos sociales que lo componen por eso también existen diferentes partidos políticos que también defienden y priorizan tales o cuales intereses. Las grandes masas que no se encuentran en estos "polos extremos" quedan a merced de uno u otro extremo. Y, por supuesto son los poosedores de los medios de producción (y de ellos, los que poseen dichos medios en mayor cantidad) los que controlan el Gobierno y por medio de éste manipula el Estado. Lo puede hacer porque al borrar las clases sociales y al afirmar que los que no estamos en el gobierno somos "el pueblo" en este pueblo pueden entrar tanto unos como otros, el agua y el aceite, pero el agua y el aceite no se mezclan y si aprovechando el nivel de despolitización que existe, -y que se ha "labrado" durante decenios-, mezclamos a todos en un concepto tan ambiguo, querámoslo o no estamos obstaculizando la organización política basada en intereses comunes y no sólo para barrer la casa, dejando que la casa sea la misma casa. ¡Tan atrazados estamos!, pero cada pueblo paga su propia historia y eso es lo que estamos haciendo, mas esto no obsta para al pan llamarlo pan y al vino vino.      

martes, 11 de noviembre de 2014

¡REVUELTOS, PERO NO JUNTOS!




     No es mera casualidad el hecho de que se esté hoy por hoy hablando de varias izquierdas. El gobirno hace esto con la intención de que todas las que llamanos "instituciones" que conforman el Estado acepten como verdadera esta afirmación y que todos aceptemos que en verdad existen varias izquierdas, así en la izquierda podemos meter a aquellos que se declaren tales o a quienes lo desee o se desee. 
     Que lo haga el gobierno es normal, el Estado como tal tiene como principalísma función el defender la propiedad privada sobre los medios de producción. Y con la simbiosis que se da entre el Estado y el Gobierno aquél puede utilizar a éste para tal fin. Esta simbiosis que se da sucede no por obra del demonio, no es inexplicable, sino que se entiende perfectamente si no olvidamos que dentro del Estado quizá la "institución" si no más importante la que tiene más recursos y por lo mismo dentro de las relaciones sociales de producción capitalista la que tiene mayor capacidad de acción en todos los ámitos de la vida de los individuos es el Gobierno, esté como esté organizado. Esto es así porque es el Gobierno el que elabora las leyes, el que dice lo que está permitido y lo que no lo está, es el que tiene el derecho de utilizar la fuerza con legitimiad y tiene ese derecho porque él mismo así lo dispuso, etc.
    Pero si al Estado lo constituímos todos, es "natural" que el Gobierno sea quien domine la sociedad. Mas la sociedad somos todos, entonces, dentro de ella, es obvio que unos estamos abajo, otros más abajo, otros arriba y otros más arriba y ¿quiénes somos los que ocupamos tal o cual lugar? Cuando hablamos del pueblo como si todos, -al ser parte de él-, fuéramos iguales frente al gobierno es decir, por lo menos, una inexactitud y como al hablar del pueblo como un todo ya se quitaron las clases sociales esa inexactitud se convierte así en una vil mentira que bien sirve para juntar a quien sea, pero entonces, por lo tanto, los objetivos tienen que ser o muy limitados o que se  interpreten de diversas maneras y esto inevitablemente nos llevaría estar revueltos con aquellos contra quienes decimos estar y esto, a su vez, ocasionaría el surgimiento de diversas corriente de pensamientos que interpreten diferentes intereses económicos además de dar cabida a sujetos que ahora tendríamos que decir que no son del pueblo, sino traidores del "verdadero" pueblo (como si pudiera haber "pueblos falsos" o "no verdaderos")
     Esta la verdadera razón por la que no se debe, -ni siquiera en el discurso-, hacer desaparecer las clases sociales. Éstas existen debido a la existencia de la propiedad privada sobre los medios de producción y mientras ésta exista siempre habrá explotación del hombre por el hombre y al existir dicha explotación, -por pequeña que sea-, ineludiblemente dará origen a la acumulación de capital y dicha acumulación lleva forzosamente a la expansión del capital y al aumento de la productividad explotando así en mayor medida al obrero. Si se explota "poquito", dicha acunulación tardará més, pero sin embargo se llegará a tal momento de que empiece la expansión del capital.
     AMLO se ve muy bonito hablando de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo, pero esta bonitura desaprece cuando ves que dicho pueblo, donde todos somos iguales, no existe, a menos que estemos pensando como liberales decimonónicos, como, por ejemplo, Benito Juárez cuando echó al mercado todos los bienes comunales entre los cuales estaban también los bienes de los que ahora llamamos comunidades indígenas, pero para él los indios no existían, existían sólo ciudadanos y todos eran iguales, pero sólo los pudientes pudieron comprar esos bienes desamortizados.
     Esta es nuestra historia y no porque la deformemos va a cambiar; así es aunque nos duela. Negarla es pueril, para no decir demagógico. El engaño no puede durar para siempre. La realidad siempre se impone a pesar de todo y siempre debemos hacer el análisis basado en lo objetivo y esto es bien difícil cuando se trata de la realidad social. Sin embargo sólo dios y quien no hace nada no se equivocan y para aumentar aún más estas dificultades debemos agregarle que quienes hacen los análisis son parte integrante de la realidad que analiza y por ese hecho le facilita la subjetividad. Sin embargo la gran maestra es la realidad. La realidad nos dará la aprobación o nos refutará nuestros planteamientos.
     Todos pertenecemos a una determianda clase social así que desaparecerlas del análisis irremediablemente llevará a conclusiones erróneas, a conclusiones que expresen los intereses de una determinada clase social y no de la clase social la cual se dice representar, pues éstas, las clases sociales, al ya no estar y al ser cambiadas por un concepto a modo que puede ser útil para todo, el concepto "el pueblo", permite hacerle al revolucionario siendo un simple reformista. Esto es lo que le pasa a Andrés Manuel  López Obrador y ha llevado a mucha gente a la confusión o por lo menos a la no educación política, sino a posturas cuasireligiosas que obstacuizan el avance al cambio que es indispensable llevar a cabo, pero no hablamos de un simple cambio, sino de un cambio revoucionario y el "barrer la casa" sin hacer cambios radicales y sutanciales en el entramado social, cambio que inevitablemente tiene que tocar la sacrosanta propiedad privada sobre los medios de producción no es realizar dicho cambio, sino solamente ponerse en lugar de "los fascinerosos" para ahora, ya sin ellos, darle poder a pueblo. ¿Lo vamos a salvar nosotros o sólo el pueblo puede salvar al pueblo?
     Con lo de Ayotzinapa se está viendo que todos, absolutamente todos, a excepción de los que no son  más que viles siviente de los que controlan directamente el gobierno, coincidenen en que se deben presentar con vida a los 43 jóvenes estudiantes desaparecidos, pero señalan directamente que fue el ESTADO no que haya sido el GOBIERNO el cual tiene diferentes niveles e instancias. Esta confusión de conceptos tiene explicación, pero un dirigente poítico no puede caer en ella, sino que más bien tiene que precisar que esto es una confusión que se hce de un manera deliberada, que no puede ser que no sea deliberada porque en política no hay inocentes, sino sólo se hacen. Si esta aclaración no la ha hecho MORENA es precisamente porque coincide con el hecho de que haya esta confusión y que se usu corrientemente.
     Esto nos lleva inevitablemente a concluir que si AMLO y MORENA maejan así confusamente estos conceptos es porque tanto ellos como los del Estado coinciden en el fondo. ¡Ojo!, afirmamos que coinciden con el hecho de que el Estado debe aclarar esto (y otras cosas más), pero no señalan directamente al gobierno que es el brazo ejecutor de todo con el fin de conservar, de no tocar a fondo la propiedad privada sobre los medios de producción. Ambos, AMLO y EPN también declaran que todo debe reslverse pacíficamente, AMLO incluso dice que todo debe hacerse paífiamente y que los potentados se irían al extranjero y nos dejarían aquí peléandonos entre nosotros ¿Acaso no ha pasado esto siempre?

viernes, 7 de noviembre de 2014

NUESTRO MEJOR




     El Gobierno hace simbiosis con el Estado y esto le genera muchos beneficios a la clase social que controla el gobierno, al gobierno, pues él se aprovecha de este hecho para diluir su responsabilidad concreta en lo que sucede y no debe suceder, porque o bien perjudica al conjunto de los integrantes de una sociedad o bien porque estos integrantes no desean que así suceda, pero esta simbiosis si nosotros la aceptamos  hacemos lo mismo que hace el gobierno y así le hacemos el juego a él digamos lo que digamos.
     En ninguna sociedad hay unanimidad, si así fuera nunca habría conflictos sociales, ni entre los miembros, grupos o clases sociales; lo que siempre encontramos en cualquier sociedad es una lucha constante con impases y exacerbaciones, a veces soterrada, a veces abierta, puede ser muy "civilizada" como puede ser muy violenta, puede ser armada o desarmada, etc., pero esta lucha siempre existe aunque no se hable de ella y al negar la existencia de las clases sociales se hace desaparecer la lucha entre ellas y, por supuesto, nunca faltan "teóricos" que se abocan a la búsqueda de los "nuevos actores" del cambio social. Hablar así, simplemente del cambio no significa que hablemos de revolución, porque hasta de ropa se cambia uno y con eso no provocamos ninguna revolución.
     Revolución, hablando en sentido social, significa un cambio de fondo de las relaciones sociales de producción y no un simple cambio de gobierno. El cambio de gobierno simplemente es eso: un simple cambio de gobierno, las relaciones sociales de producción se siguen manteniendo en pie. Si bien es verdad que en cierto sentido con la toma del gobierno, -aunque sea por medio de elecciones con las reglas establecidas por el Gobierno existente-, se puede empezar a hacer cambios que quizá algún día puedan llevar a la posiblidad  de poder realizar cambios en las relaciones sociales de producción, pero para esto es indispensable el apoyo real de la gente y ésta no es una abstracción, sino que son individuos reales que tienen una determinada posición en dichas relaciones sociales de producción y no con "hacerlas iguales" en el discurso se igualarán en la vida real. El hablar de pueblo en general sin precisar que dentro de él hay diferentes clase sociales es demagógico y significa iniciar un camino que nunca nos llevará a poder realizar ningún cambio en las relaciones de producción y vacía de contenido la frase de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo, porque dentro del pueblo no todos somos lo mismo. Los de arriba siguen siendo los de arriba y los de abajo siguen siendo los de abajo. 
     Las clases sociales no son invento de nadie, existen mientras haya propiedad privada sobre los medios de produccón y mientras ésta exista siempre habrá explotación, es decir, apropición de trabajo ajeno. ¡Esto es lo que se oaculta cuando se habla de pobres sin precisar que esa pobreza es originada por la existencia de la propiedad privada sobre los medios de producción! Mientras exista la explotación siempre se generará pobreza. La explotación necesariamente hace que se eleve la productividad de los explotados, -los trabajadores asalariados-, a estos nunca se le podría pagar el producto íntegro de su trabajo ya que con esto dejaría sin incentivo a los propietarios de los medios de producción, a los patrones que en nuestro México son los capitalistas aunque AMLO no se atreva a  llamarlos así.
     Una revolución sigifica no solo maquillar las cosas, no sólo barrer un poco la basura, sino significa llevar a cabo cambios realmente profundos en las relaciones sociales de producción y si en el concepto pueblo metemos a los propietarios y a los no propietarios de los medios de producción estamos haciendo demagogia o, cuando mucho, proponemos únicamente hacer reformas y no precisamente revolución. 
     Podemos hablar de las diferencias cuantitativas, porque es verdad que hay pequeños y mucho muy pequeños propietarios de medios de produción que viven casi siempre peor que los asalariados, pero entonces, planteemos así las cosas y no metamos a  todos en un mismo costal.
     El plantear las cosas en este sentido, el hablar sólo de las diferencias cuantitativas ciertamente no nos puede llevar a dejar en claro las difencias cualitativas, pero por lo menos no nos pondríamos el traje de comunistas, de verdaderos revolucionarios, sino sólo de reformistas.  
     En el México de hoy día vivimos en una situación en que las dierencias cuantitativas son de tal envergadura que hace que el ser reformista signifique ser revolucionario, pero ser revolucionario no es sinónimo de ser comunista en el sentido marxiano.
     Y como cada  pueblo paga su historia nosotros la estamos pagando, lo mejor que tenemos no significa que sea lo mejor que deba ser, sino que es "nuestro mejor" con lo que debemos marchar hacia adelante, hacia la perenne utopía.                                                                                                                                                                                                                                                                                   

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿HACIENDO PIRUETAS?




 No es ocioso repetir y repetir que el "Gobierno" es una cosa y el "Estado" otra, porque el no tener bien claro la diferencia hace que los usemos como sinónimos y no lo son; el "Gobierno" puede organizarse de diversas maneras, puede ser la instirución más poderosa del Estado, pero no es el "Estado". Reiteramos que el estado lo formamos entre todos pues todos y cada uno de nosotros pertenece o está involucrado en una de las muchas "instituciones" que constituyen el Estado, pero éste, nos guste o no, utiliza el "gobierno" para defender los intereses de la clase dominante y en el México de hoy la clase dominante son los capitalistas. Por esta sencilla razón tenemos un gobierno que defiende a propiedad privada sobre los medios de producción, es decir el objetivo principal del "Gobierno" coincide con el objetivo principal del "Estado", pero esto no los convierte en ser lo mismo, las diferencias persisten y si nosotros también persistimos en hacerlos iguales estamos renunciando a lo irrenunciable.
     Es por esto que afirmamos categóricamente que el enunciado de AMLO de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo sí es revolucionario, pero el problema reside en que dentro del pueblo mexicano encontramos "diferentes pueblos" y que dicho esto así nada más borra, hace desaparecer "automáticamente" las clases sociales y si desaparecen éstas ya se puede luchar por esto u lo otro sin ese "estorbo" de las clases sociales, se puede hablar de "el pueblo" como ente en donde todos somos iguales sin tomar en cuenta que entre todos los individuos de la sociedad existen diferencias siendo las principales las diferencias económicas ya que éstas son las que deerminan todo es el devenir de los pueblos.
     Ciertamente en la sociedad todo se imbrica, pero este hecho no borra las diferencias económicas reales que existen entre los individuos que la conforman; éstas existen aunque se diga lo que se diga. La única forma de borrar estas diferencias es haciendo que no se vean en las mentes de los individuos, es decir, manipulando el pensar de todos para favorecer la persistente existencia de la propiedad privada (e insistemos que nos referimos a la propiedad privada de los medios de producción y no a la propiedad privada en general) y esto es lo que el "Estado" hace por medio de muchas o de todas las instituciones de la sociedad, desde la persona y la familia hasta la fe que es lo más intangible que tenemos.
     Al "Gobierno" esta imbricación le es muy conveniente pues aparentemente todos los individuos  son iguales lo que no es cierto, pero el Gobierno así lo toma porque así lo dicen sus leyes, que él mismo hace por los mecanismos existente en la sociedad, mecanismos que él mismo ha puesto. Y en esta mental imbricación es que aparentemente se iguala el "Gobierno" con el "Estado". Ahora bien, que los del Gobierno manejen esta apariencia como cierta es comprensible, pero que lo haga también un revolucionario manejando "la revolución de las conciencias" es lo mismo y es para pensarlo.
     AMLO nunca ha planteado que no es lo mismo Estado y Gobierno, sino que también lo maneja de la misma manera. Lo hace así, porque dichos conceptos igualados le dan cabida en MORENA a mucha gente de diferentes clases sociales, pero como no se puede quedar bien con todos lo que logra es simple y llanamente meter confusión en la mente de la gente, es hacer que pensemos que todos somos el pueblo, único, que no existen las clases sociales, es, por decir lo menos, meter confusión, es hacer que se vea como un revolucionario cuando lo planteado no es más que reformismo, arreglar la casa para que no esté tan sucia, pero es la misma casa. Seguiremos siendo un país capitalista y donde hay propiedad privada sobre los medios de producción siempre existe explotación, apropiación de trabajo ajeno, apropiación privada sobre el excedente económico que es producido únicamente por los trabajadores que son obreros, no por todo el pueblo pues dentro de él hay sus diferencias económicas.
      Pero como todo es social entonces el pueblo también somos todos. Nuevamente desparecemos las clases sociales. ¿Eso es lo que se busca?

domingo, 2 de noviembre de 2014

DICEN QUE LA ESPERANZA MUERE AL ÚLTIMO





    En del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) la palabra revolución tiene varios significados y esto en lo general es lo correcto, porque los diccionarios recogen el hablar de la  gente, 
los idiomas los hacen los pueblos y éstos son todos los individuos que hablan un idioma hecho o en formación, ambos siempre en constante cambio. Los idiomas no son hechos para hablar de una cosa precisa solamente, sino para comunicarse todos, unos con otros; si se necesta hablar de algo sitematizado acerca de algo particular entonces a una palabra se le da un determinado significado preciso cuando de habla de ese campo, cuando se está fuera de él o en otro campo podría significar otra cosa. Un ejemplo muy claro lo tenemos en la Economía Política en donde solamente el hombre es el único que trabaja y esto en la Mecánica o en otras ramas sería un completo dislate, Llegamos a esto precisamente porque nos comunicamos en el mismo idioma, pero éstos no fueron hechos nada más para hablar de Economía Política o de Ingeniería, etc., sino para comunicarnos en general; si entramos a un determinado campo para darnos a bien entender tenemos obligamente que precisar los significados particulares de las palabras, cosa que en general no hacemos, pero esto nos pie a que podamos incluso cambiar el significado de un palabra si hablamos en general utilizando términos especiales. Es sencillo imaginarnos el galimatías que ocasionaríamos si ulizáramos los términos de los médicos dándoles el significado general que tienen éstos en el habla corriente.
     El utilizar términos bien precisos es indispensable porque los humanos siempre somos seres políticos, el hecho de que seamos sociales inevitablemente nos lleva a que tengamos una determinada concepción de las cosas y los hechos que nos rodean y que tomemos tal ocual actitud frente a ellos y esto es lo que se llama ser políticos. Como dice Andrés Manuel López Obrador (AMLO) la política no es solamente de los políticos, sino que es de todos, es esto netamente lo revolucionario de AMLO quien tiene absoluta confianza en la gente, pues sólo el pueblo puede salvar al pueblo y esta verdad AMLO nunca la ha puesto en duda.
     Si el creer absolutamente en el pueblo es ser revolucionario tendríamos que aclarar en qué sentido se habla del pueblo. Ya dijimos anteriormente que hablar del pueblo es para no hablar de las clases sociales y la lucha entre ellas, éstas las desaparecemos y empleamos esta otra categoria que es indispensable precisarla. Anteriormente también señalamos que hasta en los extremos de los polos sociales, es decir en las dos principales clases sociales existen diferencias no fundamentales, sino secundarias, pero diferencias al fin y al cabo y se llega al caso que aunque estas diferencias, -hablando del polo de los propietarios de medios de producción-, sean secundarias en esencia, la magnitud de ellas es tal que el alejamiento de su clase, -la de los poseedora de los medios de producción- sea tal que muchos individuos de tal clase social puedan estar más cerca del polo opuesto. Lo mismo pasa en el otro extremo de las clases sociales. Eso hablando solamente de los así llamados, -por nosotros-, extremos en la sociedad, en ésta las cosas son mucho más complicadas y por lo mismo es más fácil meter confusión, dar gato por liebre, utilizando los términos tergivesados.
     En general cuando usamos el término pueblo nos referimos al pueblo de los pobres, es decir de todos aquellos que o bien son explotados por los capitalistas o éstos, en el juego del mercado, empobrecen constantemente a empresarios más pequeños o a pequeños productores o a productores de sobrevivencia que son o que pueden llegar a ser sus competidores. Además, en este mismo juego del mercado los más poderosos pueden llegar a imponer, por los diversos medios con los que cuentan, nuevos productos que ellos, los grandes empresarios, hacen necesarios y que desplazan continuamente a aquellos pequeños productores llevándolos  a la sobrevivencia, en el mejor de los casos, porque puede suceder incluso que los lleven hasta la inopia. Toda esta parte de la población es a la que se tiene en cuenta cuando se habla del pueblo, porque los que no se encuentran en esta situación forman "otro" pueblo al que no se debe tener en cuenta en la citada consigna de que sólo el pueblo puede slvar al pueblo.
     Pero en el juego de los partidos políticos siempre se habla del pueblo cuando dentro de un país existe no uno sino varios pueblos, porque muchos no somos del mismo pueblo de Enrique Peña Nieto ni en el de Carlos Salinas de Gorti ni el de Fecal, ni en el de... etc. La idea de un sólo pueblo es una idea del viejo liberalismo y sólo los liberales de viejo cuño lo continúan utilizando, los revoucionarios al usar este lenguaje se están colocando en el campo de los que quieren preservar este sistema  económico para hacerle un pequeño cambio que achique las atrocidades existentes pero sin cambiarlo por completo, pero queda la esperanza de que eso será diferente si el pueblo actúa en el sentido de hacer una revolución que lo beneficie a él.
     No sólo en México se está haciendo eso, en muchas partes del mundo se está haciendo así: los de Podemos en España hablan de "la casta" y en muchos lugares se menciona, aunque indirectamente, que sí existe un grupo que no está en el pueblo, -el pueblo de los pobres-, pero no se precisa bien quiénes son esos diferentes así esta generalidad da oportunidad para meter por la ventana a quién sea. Si la sociedad es tan compleja el luguaje no puede ser tan simplificado hasta el grado de que el decir algo no signifique nada, al pan siempre hay que llamarlo pan y al vino vino, cosa que en muchas ocasiones no encontramos en el discurso de AMLO. No encontramos esa consecuencia porque, nos guste o no, AMLO está buscando entrar al juego de la partidocracia para, una vez en el gobierno, empezar a "barrer" toda la basura que hay en la actualidad y así provocar el cambio desde arriba teniendo a los de abajo, al pueblo, actuando, haciendo historia. Este cambio que puede llegar a ser, pero sólo a llegar a ser, el cambio que México necesita, entonces eso de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo queda condicionado que es así siempre y cuando "el pueblo" lleve al gobierno al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) Mas llegar al gobierno no es tomar el poder. El pueblo sólo llegaría al gobierno de este Estado pero el Poder seguiría estando quizá en otras manos, sería de otras personas, pero seguiría estando en las manos de la clase social ahora dominante.
     Entonces AMLO puede ser un revolucionario en este momento puesto que está planteando que sólo el pueblo, -el pueblo de los pobres- puede salvar al pueblo, pero como hace el planteamiento en ese pueblo de lo pobres pueden entrar todos los que declaren ser parte del pueblo llegando así al amor por los demás de una manera espontánea... sólo queda la esperanza de que a futuro el pueblo pobre pueda salvase a sí mismo. ¿Por medio de la toma del gobierno para llegar a la toma del poder?
         

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Y LAS CLASES SOCIALES APÁ?



     Dicen los que dicen que saben que nosotros hablamos porque nuestras así llamadas cuerdas vocales vibran al paso del aire proveniente de nuestros pulmones; pero tener las así llamadas cuerdas vocales, -porque producen la voz-, no es exclusivo del ser humano, las tienen también los loros, los cuervos, etc., así resulta que varias especies de animales pueden hablar. Se supone que el ser humano habla conscientemente, es decir "que no repite como perico", porque éste, -el ser humano-, ultiliza también el cerebro no sólo par pensar, sino para operaciones mucho más complejas, sin embargo esto es cierto si hablamos del ser humano genérico, no de un ser humano en particular pues ese ser humano "en particular" existe, pero su voz no es exclusivamene de él, sino que es una voz social, en otras palabras, lo que él habla es una reproducción que por un determinado medio la sociedad le hace decir y decimos que le hace decir porque el dicente coincide con ello o "habla como perico" (habla sin saber lo que dice, solo repite "como perico", -valga la repetición-)
     Es necesario insistir que si bien somos sociales la sociedad no es únicamente varios de individuos juntados sino que estos individuos se relacionan entre sí a través de las relaciones sociales de producción, esto significa que la relación que existe de un determinado grupo de indivuos con los medios de produción es lo que llamamos clase social. Es claro que la relación de la que hablamos es obligadamente relación de producción y no de ningún otro tipo de relación que también son sociales, pero no de producción, por ejemplo las relaciones familiares, amorosas, afectivas, etc. Categóricamente hay que afirmar que las clases sociales se constituyen, no son hechas por nadie en concreto, son sóla y únicamente el tipo de relación que un determinado grupo social tenga con los medios de producción. Pertenecer a una determinada clase social no tiene nada que ver con otros criterios como el vestir con determinadas prendas o de una manera tal ni con el uso o no de uno o unos y otro u otros perfumes o menjurjes que se quiera, etc.
     Una vez hecho énfasis en eso tan temido como son las clases sociales nos encontramos que la "sociedad" no es tan simple, porque si bien los extremos de poseer o no medios de producción nos dan los extremos dentro de la sociedad, entre dichos extremos encontramos una gran cantidad de grupos, unos con mucho, otros con poco, otros más con más poco e incluso otros con casi nada de medios de producción y también existen individuos o grupos de individuos sin ningún medio de producción, pero también sin posibilidades de sobrevivir.
     Nos encontamos así con que la situción real no es nada simple, es mucho muy complicada. Pero no por ser muy complicada podemos darnos el derecho de utilizar palabras cambiándole el significado, sino al contrario debemos ser mucho muy cuidadosos en la exactitud de los términos, porque el idioma es social no individual. (Los idiomas los hacen los pueblos, siempre ha sido así y seguirá siendo así)
      Sin embargo al existir  las clases sociales una de ella es siempre la dominante, es la que impone sus ideas y sus criterios y hasta el significado de las palabras y para eso utiliza el Estado cuya función fundamental es la preservación de la propiedad privada sobre los medios de producción.
     (En los que llamamos "extremos" dentro de la sociedad también hay diferencias de cantidad, en el extremos de los que poseen medios de producción hay los que tienen dentro lo mucho poco o más poco o poquito, esto nos lleva a que unos nos tienen mayores posibilidad que otros de extraer más o menos trabajo no pagado, -plusvalía-, lo que ellos le llaman ganancia. En el extremo de los no poseedores de medios de producción también encontramos diferencias unos tienen mayor o menor salario y otros ni a eso llegan)
     Una vez hecho este paréntesis retomemos el hilo de lo que venimos diciendo. Esa clase dominante está integrada por los poseedores de los medios de produción, pero como también dentro de ella hay diferentes extenciones (unos tienen más y otros menos) también hay diferentes intereses y se organizan respondiendo a ellos aparentemente, porque todos los grupos coinciden en la preservación de la propiedad privada sobre los medios de producción. El primer paso que da el Estado para esta preservación es el convertir la propiedad privada sobre los medios de producción en solamente propiedad privada cambiando así el contenido, porque la propiedad privada, sin precisar sobre o de qué, puede ser mucho más amplia, puede ser sobre todo lo que se meta en la mente de todos los subordinados, en la mente de todos los que no posean medios de producción, en la mente del colectivo social, en la mente de los miembros de la toda la sociedad pasando esto a "principio" eterno e indiscutible, de vigencia indudable.
     Quien utilice los términos imprecisos, - tal cual lo hace AMLO-, inevitablemente cae, en el hecho de hacerle el juego a la clase dominante que es la que utiliza al Estado para su vital objetivo: la conservación y preservación de la propiedad privada sobre los medios de producción y no solamente la propiedad privada, a secas, que es otra cosa.
     Afirmamos también, aunque entre paréntesis, que en el extremo de los no poosedores de medios de poducción también hay sus diferencias, los que ganan más de lo que necesitan hasta los que sobreviven "de milagro". Nunca debemos olvidar que aún dentro de los no propietarios de medios de producción los que tienen mucho muy altos niveles de ingresos coincidirán más con los intereses de la clases dominante aunque ellos mismos sean explotados y aquellos que muchísimo menos tienen  coincidirán más con los de la clase de los dominados, de los explotados. Si esto se da hablando sólo de los extremos sociales imaginémonos las combinaciones y coincidencias que se pueden darse dentro de toda la sociedad, así se puede hablar de pobres y ricos, pero ni los pobres ni los ricos son clases sociales, sino que son grupos que tienen una determinada situación social, pero no económica, mas sin embargo con eso podemos dejar a un lado las clases sociales y hablar de que "primero los pobres" dejando a un lado la cuestión de la lucha de clases para pasar a una lucha diferente que puede ser muy necesaria, muy justa, muy piadosa, muy... pero no es lucha revolucionaria, no persigue la revolución, sino más bien procura que ésta, la revolución, la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción no suceda por el momento. Esto no significa que no se sea revolucionario, pero entonces se debe tener bien claro qué es lo que se persigue y por qué solamente eso se persigue porque hay de "revolucionarios" a revolucionarios.... ¡hasta el PRI es Partido REVOLUCIONARIO Institucional!

miércoles, 22 de octubre de 2014

DICE QUE SIEMPRE NO



      Ahora bien si el Estado es un conjunto de "instituciones", -en las cuales estamos todos en una o unas o en otras-, dejemos ahora bien claro que Estado no es sinónimo de Gobierno. Éste es sólo una y nada más una de las muchas o muchísimas "instituciones" que  forman parte de aquél. Repetimos que el "gobierno" en el sentido más amplio de la palabra surge mucho más antes que el Estado, porque sólo aparece a partir del surgimiento de la propiedad privada sobre los medios de producción y la función de él es únicamente la salvaguarda de ella. Para eso es que son moldedas y modificadas en el devenir de los pueblos, así distintos pueblos pueden tener uno u otro tipo de gobierno y sin embargo tener un mismo tipo de Estado, diferentes países pueden ser de gobiernos monárquicos, parlamentarios o de democracia directa o indireta, etc. y ser, a pesar de esas direfencias, países capitalistas, países en los cuales la propiedad privada capitalista sobre los medios de producción es la predominante en toda la sociedad y por lo tanto todas las "instituciones" de dichas sociedades son y están para salvarguardarla.
     El histórico exabrupto de AMLO en el zócalo de la ciudad de México cuando la Suprema Corte de Justicia (SCJ) a través del IFE (Instituto Federal Electoral) validó el primer fraude contra de él, imponiendo al pelele FECAL (Felipe Calderón Hinojosa) como presidente de la república hubiera sido válido si López Obrador fuera comunista, él mandó "al diablo sus [de ellos] instituciones". Ellos serían los magistrados del IFE, órgano de la SCJ la cual es uno de los tres poderes del gobierno mexicano.
     AMLO al "mandar al diablo" las instiuciones electorales mexicanas nada más está reprobando el actuar de uno de los órganos del gobierno lo que no significa que esté mandando al diablo todas las  instituciones del Estado mexicano, es decir de un Estado que es capitalista, sino está mandando al diablo nada más una sola institución, la electoral.
     El IFE es un instituto de la SCJ y al hablar en plural significaría que a las instituciones a las que se refiere es a las de Justicia nada más; ampliarlo a las otras instituciones sería equivalente a afirmar que AMLO estaría cuestionando todas y cada una de las instituciones de dicho gobierno cosa que sería una flamante mentira puesto que él mismo estaba participando en unas elecciones en las que se estaba cometiendo un fraude contra él, así que por simple sentido común se entiende que él está mandado al diablo a quienes lo estaban cometiendo utlizando determinadas instituciones. Como las instituciones no son etéreas tienen necesarimente que se encarnadas, en última instancia, por personas concretas.
     Esto nos mete en todo un embrollo que procuraremos irlo desenebrando poco a poco. En primer lugar el mandar al diablo sus intituciones está AMLO mandando al diablo también una institución que el mismo encarna, solamente por su voluntad no se manda al diablo él mismo que es el candidato de varios partidos políticos y que, por medio de mecanismos de fraude, es declarado perdedor. Luego, manda al diablo sus [de ellos] instituciones refiriéndose únicamente a las instituciones electorales que él mismo había reconocido y las manda al diblo después de que declaran válida la elección de Fecal (se entiende que las manda al diablo no por el hecho de que no fuera declarado él ganador, sino porque a quien declararon triufador fue a un sujeto que cometió cuantisímos hechos de fraude) las manda al diablo porque ellos [los otros] actuaron como delincuentes, sin honor, pero desde cuándo los deshonestos actúan con honestidad; ¡esperar esto es pedirle peras al olmo! Y si en política no hay minusválidos mentales el aceptar contender con deshonestos es que por lo menos se aepta el actuar honesto de todos, incluyendo a los otros, y esto es aceptar que las instuciones del Estado, todas, van actuar respetando las reglas del juego y cuando los otros actúan utilizando el fraude y utilizan determinadas instituciones para ello, enonces AMLO las manda al diablo es decir acepta que se equivocó pero no lo dice o no esperaba que ellos, -los otros-, no actuaran así. ¿Desconocimiento de ha historia de México? o no custionamiento del Estado.
     Debe quedarnos bien claro, dentro de los principios de él, que AMLO ha actuado en consecuencia, pero también nos debe quedar bien claro que él lleva un juego dentro del sistema en el momento actual y que está  no está en contra de él, sino, -lo dice siempre-, el actual Estado no es cuestionable, solamente cuestiona ciertas partes de este sistema a las que hay que modificar, pero nunca cuestiona el Estado como tal... algunas instituciones, en determinado momento las mandó al diablo, pero ahora ya no dice eso sino que vuele a pensar que con que ellas se puede hacer algo, por eso el gran trabajo de construir MORENA para llevar a cabo la revolución de las conciencias.
      Dejemos a un lado ese exabrupto de AMLO y pensemos en él como revolucionario, pero no como comunista. ¡ojo! decimos comunista no socialista, porque socialistas hay muchos, de todos colores y sabores ¡hasta Hitler fue socialista, nacionalsocialista! Tampoco hablemos de izquierda, porque  izquierda puede ser todo ¡hasta cualquier cuerpo, -humano, por supuesto-, tiene mano izquierda!
     



lunes, 20 de octubre de 2014

¿LA REVOLUCIÓN DE LAS CONCIENCIAS NOS HACE REVOLUCIONARIOS?




     En México desde hace muchos, muchísimos años, se ha frivolizado el uso de las palabras al grado de que con bastante frecuencia se le cambian los significados a ellas; a esto se le agrega de que nuestro castellano varía mucho de un país a otro y así nos encontramos con que pierden su significado original llegando a dar entender diferentes cosas u hechos según el país y a veces incluso las regiones de cada país, pero hay palabras que se le ha cambiado el verdadero significado por intereses nada ajenos a ciertos intereses. Lo peor de todo es que el responder a ciertos intereses este significado no verdadero es utilizado hasta por quienes declaran estar  en contra de tal hecho. 
     Esto sucede no porque quienes lo utilizan en tal o cual forma sean faltos de cacumen, sino porque en el fondo coinciden con los intereses del Estado existente, aunque digan que no. 
     En México, -y ya en muchos otros lugares del mundo-, se utiliza la palabra revolución con tal ligereza que ya se le llama así a cualquier alboroto o mitote. Y esto ¿es casual? Por supuesto que no. De lo que se trata es de se trastoque el concepto, que cambie de significado o que cada quien entienda lo que quiera entender y así se logra un concepto inútil para saber precisamente lo que quiera saber y a cambio de ello se tiene un concepto bueno para nada, pero quien lo utiliza cree, -o deja entender-,  que con él se está enviando un mensaje preciso; preciso para él, pero no para quienes lo escuchan o leen y de ahí en adelante sólo se consigue trnsmitir un mensaje a gusto de cada cual.
     Este trastoque de los significados lo hacen los que controlan la sociedad y lo hacen de un manera masiva, es decir tienen los recursos para hacerlo bien sea a traves de los medios de comunicación masiva o utilizando los mecanismos sociales a través de las instituciones del Estado y así el resultado es de todos, todos trastocamos el término respondiendo a un determinado interés. Y el interés principalísimo del Estado es la preservación de las relaciones sociales de producción existentes, del modo de producción dominante en el cual exista la propiedad privada sobre los medios de producción. Por ejemplo así tenemos en 1910 una Revolución Mexicana cuando lo que realmante sucedió fue un cambio de modelo de acumulación de capital, pero desde que nacimos hemos oído que sí hubo un revolución que empezó en 1910 y esto lo oímos desde el hogar, la escuela, en la calle, en los sermones religiosos, en el radio o la televisión, en fin, en todos lados. El que ha promovido todo este trastoque de significado ha sido el Estado capitalista mexicano. Éste se está deshaciendo de dicho concepto, -la Revolución Mexicana-, porque ya no le es útil al existente capitalismo y en cambio su persistencia puede ocasionar algún escollo. Por eso es que el Estado mexicano se está deshaciendo de la Revolución Mexicana siguiendo los pasos necesarios: primero, conmemorarla con desfiles deportivos, luego el  no, -o el casi no-, mencionarla y así sucesivamente, porque lo que se persigue es que deje de existir en la memoria colectiva del pueblo o que, si persiste,  exista de una manera distorcionada y en esta distorción caemos casi todos, porque se llevó a cabo de una manera, además de truculenta, sigilosa.
     La sigilosidad o truculencia no es ninguna razón para repetir lo que al Estado le interesa que repitamos, porque al hacerlo estamos haciendo exactamene lo que él persigue o bien, lo hacemos porque, aunque no lo confesemos, coincidemos con el Estado.
     El coincidir o no con los intereses del Estado no tendría ninguna impotancia si fuéramos solo nosotros, pero no lo somos, porque el hombre es social siempre y por lo menos influye en uno más, si se es dirigente de alguna que llamamos organización social la influencia es mayor y ésta va creciendo a medida de que vaya creciendo el poder de convocatoria que se tenga. No existe el yo solo, el yo siempre es social, por lo tanto la responsabilidad también es social. Lo es demás es pura verborrea.
     La revolucion de las conciencias existe, siempre y cuando las consciencias asuman el verdadero significado de la palabra; las conciencias es asunto de otro ámbito que no tiene conexión directa con el accionar político.
     Para no caer en purismos filosóficos tomenos como iguales ambas palabras aunque no lo sean. Lo importante no es desviarnos en cuestiones de semántica. Pero es de vital importancia que tengamos claro que la revolución de las conciencias no es ninguna revolución, sino únicamente es que existe la imperiosa necesidad de llevar a cabo grandes cambios en esas conciencias para emprende una lucha que llegue a lograr algunos cambios importantes, pero no se está contra el Estado y por lo tanto el que se haga una revolución de las conciencias  no nos llevará nunca a un cambio revolucionario, porque para que este cambio se dé es condición indispensable estar contra el Estado y no sólo pretender entrar al gobierno para hacer las cosas de otra manera siempre y cuando no se toque la propiedad privada sobre los medios de producción.... y si se tocan que sea sólo poquito y en poquitas cosas.
     Y así como el Estado nos hace llegar a estas galimatías con la multimencionada revolución también hace lo mismo, por ejemplo, con los conceptos Estado y Gobierno, pero el Estado está haciendo lo que tiene que hacer para responder corretamente a la defensa de la existencia eterna de la propiedad privada sobre los medios de producción. El Estado está actuando correctamente, somos nosotros los que también debemos hacerlo, primeramente, aclarando bien las cosas y no ser una hoja al viento. Debemos siempre ser muy precisos con los términos, con los conceptos, no dar gato por liebre, aunque esto se haga por gran cantidad de gente, porque al utilizar los conceptos como el Estado ha hecho que se utilicen le estamos haciendo, -aunque digamos lo contrario-, el juego a dicho Estado.





miércoles, 15 de octubre de 2014

¿REVOLUCIÓN SIN CAMBIO DE ESTADO?



     A eso que llamamos México queremos que sea realmente la patria de todos los que de corazón nos sentimos mexicanos, pero hay varios Méxicos, tantos como el enfoque que nosotros le demos, sin embargo la realidad es tal que aunque no nos guste la vemos supuestamente con "nuestros" ojos, pero esos "nuestros ojos" resultan que no son nuestros, sino que ven lo que otros quieran que veamos. Esos otros que hacen que veamos lo que ellos quieren que veamos son los que controlan el México nuestro, el México dizque de todos..
     Primeramente de cuál "nuestro México" hablamos. Del cotidiano, del Méxio en el que vivimos o sobrevivimos, del México que sentimos nuestro nuestro y digo sentimos nuestro, porque solamente lo sentimos nuestro, es alguien más, un ente que hace que nosotros sentamos nuestro lo que no lo es. En la realidad ese alguien, ese ente es el Estado el cual no es el gobierno.
     El Estado es un conjunto de, llamémoslas, "instituciones", conjunto del cual todos somos parte, somos parte de esas, así llamadas, "instituciones" entre las cuales encontramos desde la Familia, la Escuela, la o las Iglesias, las Costuumbres, las Tradiciones, etc. hasta el gobierno que de hecho es el garante de que dichas "instituciones" persistan y funcionen o si alguna se extingue dejar que suceda dicha extinción si es necesaria, pero suplirla con otra que lleve a cabo las mismas funciones. En pocas palabras podemos decir que el Estados lo conformamos todos, aunque cada uno tenga participación diferente dentro de la osamenta de él. Y todos conformamos el multimenciondo Estado, porque lo principalísimo de él, del Estado, es la gente que de una u otra manera controla. Gente que obligatoriamente debe jugar un determinado papel, según la "institución" en la que participe. Esto no significa que solamente se juege un solo papel en un sola determinada "institución", pueden jugarse diferentes e incluso distintos papeles en muchas, muchísimas  y difentes "instituciones".
      Esto es así, porque la gente está cohesionada por medio de esas "instituciones" dentro de una sociedad y es a ésta a la que el Estado tiene que controlar por medio de esas "instituciones". Veamos esto por partes: primeramente es obligatorio decir que el individuo robinsoniano no existe, siempre debe ser, por lo menos, más de uno y de además de diferente sexo para poder existir y la cohabitación obviamente produce descendencia y a la vez ésta también lo que obliga al ser humano a nunca estar solo, y esto a la vez lo obliga más adelante a ser endogámico lo que se truduce en tener que convivir con más de una descencia de una misma raíz lo que, de diferentes maneras, llega  formar un conglomerado humano, relacionados entre sí por determinadas reglas convenidas entre ellos mismos. Este conglomerado humano es lo que es la sociedad y sin mucho esfuerzo podemos entender que así como es el hombre quien forma la sociedad es ésta la que, a su vez, forma al hombre.
     Lo que resulta de esto es que así como el hombre forma a la sociedad ésta forma a áquel y lo forma por medio de esas que llamamos "instituciones" y todos y cada uno de nosotros, queramos o no, formamos parte de, por lo menos, una "institución" y a medida que vamos creciendo nos vamos incorporando a otras más.
     Una vez dejado en claro que somos seres sociales nos encontramos que dentro de la sociedad lo primero que surge es el gobierno y no el Estado pues por gobierno podemos, -en el sentido más amplio de la palabra-, entender que en el grupo de que se trate hay siempre alguien que dispone, ordena o dirige y éste puede señralarse por difente y variados caracteres. En cambio el Estado surge un vez que hay diferenciación económica entre los sujetos que constituyen la sociedad, es decir que el Estado surge siempre hasta que parece la propiedad privada sobre los medios de producción  y tiene que ser propiedad privada sobre los medios de producción, por exiguos que sean, puesto que sin ellos no se podrían nunca producir nada, es decir, satisfactores. (Es indispensble aclarar que la propiedad privada no suge entre sujetos individuales, sino que surge siempre entre grupos sociales, pueblos, diferentes; en otras palabras, la propiedad privada surge inevitablemente de manera colectiva, es decir, social)
     Reiteramos que las funciones del gobierno difieren grandemente de las del Estado. Aquél puede estar consitutído de diferente maneras y éstas pueden tener incidencia más o menos determinante en las cosas. Dicha incidencia puede ser mayor o menor de acuerdo a las leyes que haga el mismo gobierno. En cambio el Estado es simple y sencillamente el garante de la existencia e incluso la dominancia de la propiedad privada sobre los medios de producción y para la existencia del Estado no tiene mucha importancia una forma determinada de gobierno. Será la norma que si el Estado es el mismo para los individuos no habrá cambios substanciales.
      Quien diga lo contrario, como lo que se entiende por las muchísimas alocuciones de Andrés Manuel López Obrador, está distrayendo la atención de lo realmente importante, está confundiendo el gobierno con el Estado y esto, dígase lo que se diga, es luchar sólo por un cambio de gobierno, pero no por un cambio de Estado y esto será muy edificante para los sentimientos y la moral pero no tiene nada que ver con la revolución, sino con el darle oxígeno al capitalismo en el que vivimos.
     Esto es lo que realmente está haciendo AMLO, es más un paramédico del capitalismo que un revolucionario aunque hable, -según reportaje  de David Brooks, corresponsal de La Jornada, el miércoles 15 de octubre de 2014-, que "se 'se tiene que derrocar al PRIAN... pero sin violencia' Ese cambio necesario proviene de 'un retorno a los principios de Francisco I. Madero: la honestidad y la justicia'" Lo que diga sobra.
miércoles 15 de octubre de 2014.