miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Y LAS CLASES SOCIALES APÁ?



     Dicen los que dicen que saben que nosotros hablamos porque nuestras así llamadas cuerdas vocales vibran al paso del aire proveniente de nuestros pulmones; pero tener las así llamadas cuerdas vocales, -porque producen la voz-, no es exclusivo del ser humano, las tienen también los loros, los cuervos, etc., así resulta que varias especies de animales pueden hablar. Se supone que el ser humano habla conscientemente, es decir "que no repite como perico", porque éste, -el ser humano-, ultiliza también el cerebro no sólo par pensar, sino para operaciones mucho más complejas, sin embargo esto es cierto si hablamos del ser humano genérico, no de un ser humano en particular pues ese ser humano "en particular" existe, pero su voz no es exclusivamene de él, sino que es una voz social, en otras palabras, lo que él habla es una reproducción que por un determinado medio la sociedad le hace decir y decimos que le hace decir porque el dicente coincide con ello o "habla como perico" (habla sin saber lo que dice, solo repite "como perico", -valga la repetición-)
     Es necesario insistir que si bien somos sociales la sociedad no es únicamente varios de individuos juntados sino que estos individuos se relacionan entre sí a través de las relaciones sociales de producción, esto significa que la relación que existe de un determinado grupo de indivuos con los medios de produción es lo que llamamos clase social. Es claro que la relación de la que hablamos es obligadamente relación de producción y no de ningún otro tipo de relación que también son sociales, pero no de producción, por ejemplo las relaciones familiares, amorosas, afectivas, etc. Categóricamente hay que afirmar que las clases sociales se constituyen, no son hechas por nadie en concreto, son sóla y únicamente el tipo de relación que un determinado grupo social tenga con los medios de producción. Pertenecer a una determinada clase social no tiene nada que ver con otros criterios como el vestir con determinadas prendas o de una manera tal ni con el uso o no de uno o unos y otro u otros perfumes o menjurjes que se quiera, etc.
     Una vez hecho énfasis en eso tan temido como son las clases sociales nos encontramos que la "sociedad" no es tan simple, porque si bien los extremos de poseer o no medios de producción nos dan los extremos dentro de la sociedad, entre dichos extremos encontramos una gran cantidad de grupos, unos con mucho, otros con poco, otros más con más poco e incluso otros con casi nada de medios de producción y también existen individuos o grupos de individuos sin ningún medio de producción, pero también sin posibilidades de sobrevivir.
     Nos encontamos así con que la situción real no es nada simple, es mucho muy complicada. Pero no por ser muy complicada podemos darnos el derecho de utilizar palabras cambiándole el significado, sino al contrario debemos ser mucho muy cuidadosos en la exactitud de los términos, porque el idioma es social no individual. (Los idiomas los hacen los pueblos, siempre ha sido así y seguirá siendo así)
      Sin embargo al existir  las clases sociales una de ella es siempre la dominante, es la que impone sus ideas y sus criterios y hasta el significado de las palabras y para eso utiliza el Estado cuya función fundamental es la preservación de la propiedad privada sobre los medios de producción.
     (En los que llamamos "extremos" dentro de la sociedad también hay diferencias de cantidad, en el extremos de los que poseen medios de producción hay los que tienen dentro lo mucho poco o más poco o poquito, esto nos lleva a que unos nos tienen mayores posibilidad que otros de extraer más o menos trabajo no pagado, -plusvalía-, lo que ellos le llaman ganancia. En el extremo de los no poseedores de medios de producción también encontramos diferencias unos tienen mayor o menor salario y otros ni a eso llegan)
     Una vez hecho este paréntesis retomemos el hilo de lo que venimos diciendo. Esa clase dominante está integrada por los poseedores de los medios de produción, pero como también dentro de ella hay diferentes extenciones (unos tienen más y otros menos) también hay diferentes intereses y se organizan respondiendo a ellos aparentemente, porque todos los grupos coinciden en la preservación de la propiedad privada sobre los medios de producción. El primer paso que da el Estado para esta preservación es el convertir la propiedad privada sobre los medios de producción en solamente propiedad privada cambiando así el contenido, porque la propiedad privada, sin precisar sobre o de qué, puede ser mucho más amplia, puede ser sobre todo lo que se meta en la mente de todos los subordinados, en la mente de todos los que no posean medios de producción, en la mente del colectivo social, en la mente de los miembros de la toda la sociedad pasando esto a "principio" eterno e indiscutible, de vigencia indudable.
     Quien utilice los términos imprecisos, - tal cual lo hace AMLO-, inevitablemente cae, en el hecho de hacerle el juego a la clase dominante que es la que utiliza al Estado para su vital objetivo: la conservación y preservación de la propiedad privada sobre los medios de producción y no solamente la propiedad privada, a secas, que es otra cosa.
     Afirmamos también, aunque entre paréntesis, que en el extremo de los no poosedores de medios de poducción también hay sus diferencias, los que ganan más de lo que necesitan hasta los que sobreviven "de milagro". Nunca debemos olvidar que aún dentro de los no propietarios de medios de producción los que tienen mucho muy altos niveles de ingresos coincidirán más con los intereses de la clases dominante aunque ellos mismos sean explotados y aquellos que muchísimo menos tienen  coincidirán más con los de la clase de los dominados, de los explotados. Si esto se da hablando sólo de los extremos sociales imaginémonos las combinaciones y coincidencias que se pueden darse dentro de toda la sociedad, así se puede hablar de pobres y ricos, pero ni los pobres ni los ricos son clases sociales, sino que son grupos que tienen una determinada situación social, pero no económica, mas sin embargo con eso podemos dejar a un lado las clases sociales y hablar de que "primero los pobres" dejando a un lado la cuestión de la lucha de clases para pasar a una lucha diferente que puede ser muy necesaria, muy justa, muy piadosa, muy... pero no es lucha revolucionaria, no persigue la revolución, sino más bien procura que ésta, la revolución, la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción no suceda por el momento. Esto no significa que no se sea revolucionario, pero entonces se debe tener bien claro qué es lo que se persigue y por qué solamente eso se persigue porque hay de "revolucionarios" a revolucionarios.... ¡hasta el PRI es Partido REVOLUCIONARIO Institucional!

miércoles, 22 de octubre de 2014

DICE QUE SIEMPRE NO



      Ahora bien si el Estado es un conjunto de "instituciones", -en las cuales estamos todos en una o unas o en otras-, dejemos ahora bien claro que Estado no es sinónimo de Gobierno. Éste es sólo una y nada más una de las muchas o muchísimas "instituciones" que  forman parte de aquél. Repetimos que el "gobierno" en el sentido más amplio de la palabra surge mucho más antes que el Estado, porque sólo aparece a partir del surgimiento de la propiedad privada sobre los medios de producción y la función de él es únicamente la salvaguarda de ella. Para eso es que son moldedas y modificadas en el devenir de los pueblos, así distintos pueblos pueden tener uno u otro tipo de gobierno y sin embargo tener un mismo tipo de Estado, diferentes países pueden ser de gobiernos monárquicos, parlamentarios o de democracia directa o indireta, etc. y ser, a pesar de esas direfencias, países capitalistas, países en los cuales la propiedad privada capitalista sobre los medios de producción es la predominante en toda la sociedad y por lo tanto todas las "instituciones" de dichas sociedades son y están para salvarguardarla.
     El histórico exabrupto de AMLO en el zócalo de la ciudad de México cuando la Suprema Corte de Justicia (SCJ) a través del IFE (Instituto Federal Electoral) validó el primer fraude contra de él, imponiendo al pelele FECAL (Felipe Calderón Hinojosa) como presidente de la república hubiera sido válido si López Obrador fuera comunista, él mandó "al diablo sus [de ellos] instituciones". Ellos serían los magistrados del IFE, órgano de la SCJ la cual es uno de los tres poderes del gobierno mexicano.
     AMLO al "mandar al diablo" las instiuciones electorales mexicanas nada más está reprobando el actuar de uno de los órganos del gobierno lo que no significa que esté mandando al diablo todas las  instituciones del Estado mexicano, es decir de un Estado que es capitalista, sino está mandando al diablo nada más una sola institución, la electoral.
     El IFE es un instituto de la SCJ y al hablar en plural significaría que a las instituciones a las que se refiere es a las de Justicia nada más; ampliarlo a las otras instituciones sería equivalente a afirmar que AMLO estaría cuestionando todas y cada una de las instituciones de dicho gobierno cosa que sería una flamante mentira puesto que él mismo estaba participando en unas elecciones en las que se estaba cometiendo un fraude contra él, así que por simple sentido común se entiende que él está mandado al diablo a quienes lo estaban cometiendo utlizando determinadas instituciones. Como las instituciones no son etéreas tienen necesarimente que se encarnadas, en última instancia, por personas concretas.
     Esto nos mete en todo un embrollo que procuraremos irlo desenebrando poco a poco. En primer lugar el mandar al diablo sus intituciones está AMLO mandando al diablo también una institución que el mismo encarna, solamente por su voluntad no se manda al diablo él mismo que es el candidato de varios partidos políticos y que, por medio de mecanismos de fraude, es declarado perdedor. Luego, manda al diablo sus [de ellos] instituciones refiriéndose únicamente a las instituciones electorales que él mismo había reconocido y las manda al diblo después de que declaran válida la elección de Fecal (se entiende que las manda al diablo no por el hecho de que no fuera declarado él ganador, sino porque a quien declararon triufador fue a un sujeto que cometió cuantisímos hechos de fraude) las manda al diablo porque ellos [los otros] actuaron como delincuentes, sin honor, pero desde cuándo los deshonestos actúan con honestidad; ¡esperar esto es pedirle peras al olmo! Y si en política no hay minusválidos mentales el aceptar contender con deshonestos es que por lo menos se aepta el actuar honesto de todos, incluyendo a los otros, y esto es aceptar que las instuciones del Estado, todas, van actuar respetando las reglas del juego y cuando los otros actúan utilizando el fraude y utilizan determinadas instituciones para ello, enonces AMLO las manda al diablo es decir acepta que se equivocó pero no lo dice o no esperaba que ellos, -los otros-, no actuaran así. ¿Desconocimiento de ha historia de México? o no custionamiento del Estado.
     Debe quedarnos bien claro, dentro de los principios de él, que AMLO ha actuado en consecuencia, pero también nos debe quedar bien claro que él lleva un juego dentro del sistema en el momento actual y que está  no está en contra de él, sino, -lo dice siempre-, el actual Estado no es cuestionable, solamente cuestiona ciertas partes de este sistema a las que hay que modificar, pero nunca cuestiona el Estado como tal... algunas instituciones, en determinado momento las mandó al diablo, pero ahora ya no dice eso sino que vuele a pensar que con que ellas se puede hacer algo, por eso el gran trabajo de construir MORENA para llevar a cabo la revolución de las conciencias.
      Dejemos a un lado ese exabrupto de AMLO y pensemos en él como revolucionario, pero no como comunista. ¡ojo! decimos comunista no socialista, porque socialistas hay muchos, de todos colores y sabores ¡hasta Hitler fue socialista, nacionalsocialista! Tampoco hablemos de izquierda, porque  izquierda puede ser todo ¡hasta cualquier cuerpo, -humano, por supuesto-, tiene mano izquierda!
     



lunes, 20 de octubre de 2014

¿LA REVOLUCIÓN DE LAS CONCIENCIAS NOS HACE REVOLUCIONARIOS?




     En México desde hace muchos, muchísimos años, se ha frivolizado el uso de las palabras al grado de que con bastante frecuencia se le cambian los significados a ellas; a esto se le agrega de que nuestro castellano varía mucho de un país a otro y así nos encontramos con que pierden su significado original llegando a dar entender diferentes cosas u hechos según el país y a veces incluso las regiones de cada país, pero hay palabras que se le ha cambiado el verdadero significado por intereses nada ajenos a ciertos intereses. Lo peor de todo es que el responder a ciertos intereses este significado no verdadero es utilizado hasta por quienes declaran estar  en contra de tal hecho. 
     Esto sucede no porque quienes lo utilizan en tal o cual forma sean faltos de cacumen, sino porque en el fondo coinciden con los intereses del Estado existente, aunque digan que no. 
     En México, -y ya en muchos otros lugares del mundo-, se utiliza la palabra revolución con tal ligereza que ya se le llama así a cualquier alboroto o mitote. Y esto ¿es casual? Por supuesto que no. De lo que se trata es de se trastoque el concepto, que cambie de significado o que cada quien entienda lo que quiera entender y así se logra un concepto inútil para saber precisamente lo que quiera saber y a cambio de ello se tiene un concepto bueno para nada, pero quien lo utiliza cree, -o deja entender-,  que con él se está enviando un mensaje preciso; preciso para él, pero no para quienes lo escuchan o leen y de ahí en adelante sólo se consigue trnsmitir un mensaje a gusto de cada cual.
     Este trastoque de los significados lo hacen los que controlan la sociedad y lo hacen de un manera masiva, es decir tienen los recursos para hacerlo bien sea a traves de los medios de comunicación masiva o utilizando los mecanismos sociales a través de las instituciones del Estado y así el resultado es de todos, todos trastocamos el término respondiendo a un determinado interés. Y el interés principalísimo del Estado es la preservación de las relaciones sociales de producción existentes, del modo de producción dominante en el cual exista la propiedad privada sobre los medios de producción. Por ejemplo así tenemos en 1910 una Revolución Mexicana cuando lo que realmante sucedió fue un cambio de modelo de acumulación de capital, pero desde que nacimos hemos oído que sí hubo un revolución que empezó en 1910 y esto lo oímos desde el hogar, la escuela, en la calle, en los sermones religiosos, en el radio o la televisión, en fin, en todos lados. El que ha promovido todo este trastoque de significado ha sido el Estado capitalista mexicano. Éste se está deshaciendo de dicho concepto, -la Revolución Mexicana-, porque ya no le es útil al existente capitalismo y en cambio su persistencia puede ocasionar algún escollo. Por eso es que el Estado mexicano se está deshaciendo de la Revolución Mexicana siguiendo los pasos necesarios: primero, conmemorarla con desfiles deportivos, luego el  no, -o el casi no-, mencionarla y así sucesivamente, porque lo que se persigue es que deje de existir en la memoria colectiva del pueblo o que, si persiste,  exista de una manera distorcionada y en esta distorción caemos casi todos, porque se llevó a cabo de una manera, además de truculenta, sigilosa.
     La sigilosidad o truculencia no es ninguna razón para repetir lo que al Estado le interesa que repitamos, porque al hacerlo estamos haciendo exactamene lo que él persigue o bien, lo hacemos porque, aunque no lo confesemos, coincidemos con el Estado.
     El coincidir o no con los intereses del Estado no tendría ninguna impotancia si fuéramos solo nosotros, pero no lo somos, porque el hombre es social siempre y por lo menos influye en uno más, si se es dirigente de alguna que llamamos organización social la influencia es mayor y ésta va creciendo a medida de que vaya creciendo el poder de convocatoria que se tenga. No existe el yo solo, el yo siempre es social, por lo tanto la responsabilidad también es social. Lo es demás es pura verborrea.
     La revolucion de las conciencias existe, siempre y cuando las consciencias asuman el verdadero significado de la palabra; las conciencias es asunto de otro ámbito que no tiene conexión directa con el accionar político.
     Para no caer en purismos filosóficos tomenos como iguales ambas palabras aunque no lo sean. Lo importante no es desviarnos en cuestiones de semántica. Pero es de vital importancia que tengamos claro que la revolución de las conciencias no es ninguna revolución, sino únicamente es que existe la imperiosa necesidad de llevar a cabo grandes cambios en esas conciencias para emprende una lucha que llegue a lograr algunos cambios importantes, pero no se está contra el Estado y por lo tanto el que se haga una revolución de las conciencias  no nos llevará nunca a un cambio revolucionario, porque para que este cambio se dé es condición indispensable estar contra el Estado y no sólo pretender entrar al gobierno para hacer las cosas de otra manera siempre y cuando no se toque la propiedad privada sobre los medios de producción.... y si se tocan que sea sólo poquito y en poquitas cosas.
     Y así como el Estado nos hace llegar a estas galimatías con la multimencionada revolución también hace lo mismo, por ejemplo, con los conceptos Estado y Gobierno, pero el Estado está haciendo lo que tiene que hacer para responder corretamente a la defensa de la existencia eterna de la propiedad privada sobre los medios de producción. El Estado está actuando correctamente, somos nosotros los que también debemos hacerlo, primeramente, aclarando bien las cosas y no ser una hoja al viento. Debemos siempre ser muy precisos con los términos, con los conceptos, no dar gato por liebre, aunque esto se haga por gran cantidad de gente, porque al utilizar los conceptos como el Estado ha hecho que se utilicen le estamos haciendo, -aunque digamos lo contrario-, el juego a dicho Estado.





miércoles, 15 de octubre de 2014

¿REVOLUCIÓN SIN CAMBIO DE ESTADO?



     A eso que llamamos México queremos que sea realmente la patria de todos los que de corazón nos sentimos mexicanos, pero hay varios Méxicos, tantos como el enfoque que nosotros le demos, sin embargo la realidad es tal que aunque no nos guste la vemos supuestamente con "nuestros" ojos, pero esos "nuestros ojos" resultan que no son nuestros, sino que ven lo que otros quieran que veamos. Esos otros que hacen que veamos lo que ellos quieren que veamos son los que controlan el México nuestro, el México dizque de todos..
     Primeramente de cuál "nuestro México" hablamos. Del cotidiano, del Méxio en el que vivimos o sobrevivimos, del México que sentimos nuestro nuestro y digo sentimos nuestro, porque solamente lo sentimos nuestro, es alguien más, un ente que hace que nosotros sentamos nuestro lo que no lo es. En la realidad ese alguien, ese ente es el Estado el cual no es el gobierno.
     El Estado es un conjunto de, llamémoslas, "instituciones", conjunto del cual todos somos parte, somos parte de esas, así llamadas, "instituciones" entre las cuales encontramos desde la Familia, la Escuela, la o las Iglesias, las Costuumbres, las Tradiciones, etc. hasta el gobierno que de hecho es el garante de que dichas "instituciones" persistan y funcionen o si alguna se extingue dejar que suceda dicha extinción si es necesaria, pero suplirla con otra que lleve a cabo las mismas funciones. En pocas palabras podemos decir que el Estados lo conformamos todos, aunque cada uno tenga participación diferente dentro de la osamenta de él. Y todos conformamos el multimenciondo Estado, porque lo principalísimo de él, del Estado, es la gente que de una u otra manera controla. Gente que obligatoriamente debe jugar un determinado papel, según la "institución" en la que participe. Esto no significa que solamente se juege un solo papel en un sola determinada "institución", pueden jugarse diferentes e incluso distintos papeles en muchas, muchísimas  y difentes "instituciones".
      Esto es así, porque la gente está cohesionada por medio de esas "instituciones" dentro de una sociedad y es a ésta a la que el Estado tiene que controlar por medio de esas "instituciones". Veamos esto por partes: primeramente es obligatorio decir que el individuo robinsoniano no existe, siempre debe ser, por lo menos, más de uno y de además de diferente sexo para poder existir y la cohabitación obviamente produce descendencia y a la vez ésta también lo que obliga al ser humano a nunca estar solo, y esto a la vez lo obliga más adelante a ser endogámico lo que se truduce en tener que convivir con más de una descencia de una misma raíz lo que, de diferentes maneras, llega  formar un conglomerado humano, relacionados entre sí por determinadas reglas convenidas entre ellos mismos. Este conglomerado humano es lo que es la sociedad y sin mucho esfuerzo podemos entender que así como es el hombre quien forma la sociedad es ésta la que, a su vez, forma al hombre.
     Lo que resulta de esto es que así como el hombre forma a la sociedad ésta forma a áquel y lo forma por medio de esas que llamamos "instituciones" y todos y cada uno de nosotros, queramos o no, formamos parte de, por lo menos, una "institución" y a medida que vamos creciendo nos vamos incorporando a otras más.
     Una vez dejado en claro que somos seres sociales nos encontramos que dentro de la sociedad lo primero que surge es el gobierno y no el Estado pues por gobierno podemos, -en el sentido más amplio de la palabra-, entender que en el grupo de que se trate hay siempre alguien que dispone, ordena o dirige y éste puede señralarse por difente y variados caracteres. En cambio el Estado surge un vez que hay diferenciación económica entre los sujetos que constituyen la sociedad, es decir que el Estado surge siempre hasta que parece la propiedad privada sobre los medios de producción  y tiene que ser propiedad privada sobre los medios de producción, por exiguos que sean, puesto que sin ellos no se podrían nunca producir nada, es decir, satisfactores. (Es indispensble aclarar que la propiedad privada no suge entre sujetos individuales, sino que surge siempre entre grupos sociales, pueblos, diferentes; en otras palabras, la propiedad privada surge inevitablemente de manera colectiva, es decir, social)
     Reiteramos que las funciones del gobierno difieren grandemente de las del Estado. Aquél puede estar consitutído de diferente maneras y éstas pueden tener incidencia más o menos determinante en las cosas. Dicha incidencia puede ser mayor o menor de acuerdo a las leyes que haga el mismo gobierno. En cambio el Estado es simple y sencillamente el garante de la existencia e incluso la dominancia de la propiedad privada sobre los medios de producción y para la existencia del Estado no tiene mucha importancia una forma determinada de gobierno. Será la norma que si el Estado es el mismo para los individuos no habrá cambios substanciales.
      Quien diga lo contrario, como lo que se entiende por las muchísimas alocuciones de Andrés Manuel López Obrador, está distrayendo la atención de lo realmente importante, está confundiendo el gobierno con el Estado y esto, dígase lo que se diga, es luchar sólo por un cambio de gobierno, pero no por un cambio de Estado y esto será muy edificante para los sentimientos y la moral pero no tiene nada que ver con la revolución, sino con el darle oxígeno al capitalismo en el que vivimos.
     Esto es lo que realmente está haciendo AMLO, es más un paramédico del capitalismo que un revolucionario aunque hable, -según reportaje  de David Brooks, corresponsal de La Jornada, el miércoles 15 de octubre de 2014-, que "se 'se tiene que derrocar al PRIAN... pero sin violencia' Ese cambio necesario proviene de 'un retorno a los principios de Francisco I. Madero: la honestidad y la justicia'" Lo que diga sobra.
miércoles 15 de octubre de 2014.