miércoles, 25 de mayo de 2016

OTRA VEZ VA DE NUEVO


                                                  

             La historia no es más que el devenir del hombre, sin éste no existe aquella puesto que es el hombre el que hace la historia de él mismo y de todo lo demás. Decir que sí existe ésta a pesar de que no haya ser humano es un galimatías puesto que nosotros somos antropocentristas para todo.

           El antropocentrismo es obligado, porque el conocimiento necesariamente es subjetivo, depende del sujeto, del hombre y es éste el que debe aprehender la realidad para poder sobrevivir y seguir, después, desarrollándose. aquí debemos precisar que antes que el “desarrollo” está la sobrevivencia ya que si ésta no se da lo otro, obviamente, no tendría  lugar.

            El hombre tiene obligadamente que sobrevivir pues él en sí es un sistema y como tal es impelido a lograrlo; muchos seres no sobrevivieron como tales bien porque hayan sucumbido o porque se hayan transformado en algo más avanzado, hayan evolucionado. Una vez que se sobrevive se tiene que seguir viviendo y para esto es indispensable el darle “combustible” al organismo lo que se traduce en el tener que satisfacer sus necesidades ineludibles, éstas son aquellas que una vez satisfechas mantienen al individuo vivo. Pero el hecho de satisfacer las necesidades ineludibles origina que el ser humano tenga más y nuevas necesidades así que esto impone el que las necesidades sean siempre constantemente crecientes.

            Es así como el ser humano al sobrevivir se ve impelido a tomar de la naturaleza que le rodea todo aquello que le de los satisfactores indispensable para dicha sobrevivencia y al lograrlo se ve obligado a seguir avanzando en su desarrollo. En un principio toma todo lo que le cubre sus necesidades ineludibles como lo es el aire y el agua y se alimenta de lo que tiene a la mano, igualmente lo que excreta es dejado en donde caiga o sea evaporado. Fueron siglos lo que el hombre sobrevivió en esta situación: el hombre era parte inseparable de la misma naturaleza hasta que llega el momento en que este individuo toma consciencia de sí mismo y entonces se inicia la separación del hombre de lo demás de la naturaleza ya que en este punto es cuando el hombre empieza a transformar lo demás y a él mismo de una manera consciente. Por supuesto este proceso no acaeció súbitamente, sino que todo esto se dio en un lapso larguísimo, pero esta es la razón del antropocentrismo el cual puede ser objetado, pero nos guste o no, es el hombre quien hace la ciencia, es decir, la aprehensión de la realidad y es esta aprehensión la que se expone y lo dicho sobre ella es lo que viene a constituir el conocimiento.